martes, 23 de diciembre de 2014

Territorio de escritores- Ganador de 5º Reto



5º RETO: NOS VEMOS EN...PARÍS
TEXTO GANADOR de la semana:
Votación: 21 puntos

"El macarrón de Pierre" 
de Pilar Rodríguez García



-“Nos vemos en Paris”. Le comenté por teléfono a María.
Ya eran las seis de la mañana y hay que darse mucha prisa, pues mis deliciosos macarrons y croissants se exponían a las nueve en la vitrina. Ni un minuto antes, ni uno después, pues cuatro generaciones respetaban esa filosofía.
El tiempo me hace correr. Con voz medio ronca, gritaba a los cuatro vientos y al oído de mi chofer– “A la Rue de Bonaparte, monsieur”
Hoy es un gran día. Le prometí hace tiempo a mi prometida, crear algo para ella y había llegado la hora. Me llamo Pierre Hermé, el mejor pastelero de París, el Picasso y Dior de la confitería; pero ella, por si no lo sabéis, era desde hacía años toda mi inspiración y vida. Venía del sur de Europa, donde las rosas cambian de color según la luz del alba.
Me apresuré como el que deja correr el almíbar sobre un flan y me puse mi bata blanca, mando a buscar la saca de almendra molida y poniendo toda mi alma en ello, alcé al vuelo doce claras de huevo a punto de nieve, aunque mi corazón aun ardía. Como siempre, pensando en ella como inspiración divina. “Han de estar tan jugosos, como sus labios” –le comentaba al chico de los recados, que esperaba reposado medio dormido y suspirando. 
Poco a poco fue cayendo mi elixir de aceite de oliva, que maceraba desde hacía meses en mandarina. Y como soy libre de elegir, diluviaban entre mis dedos, frutos rojos azucarados en un bol, desde mi jardín a la dulce creación,…. frutos plantados por amor.
¡Cuanto entusiasmo, cuanta alegría, que nervios por Dios!
Al llegar la tarde entra María, con paso firme, bella, morena y vestida de rouge. ¡Qué bella! ¡Que linda! Él la mira embobecido y para no faltar a la tradición, rápidamente apoyó su rodilla derecha en aquel mármol negro de Marquina.
-“Madame María, te presento mi última creación. La llamaré “Le jardín Andalou”. Por ti, amada mía. ¿Te quieres casar conmigo, ma petite cerise?” A lo que ella respondió:- “Oiu, Pierre, Oiu”. Y como en un gran festín, la cola en la calle cada vez más crecía. Un cartel anunciaba: “Pasen y deleiten mis dulces, hoy regalo alegría”


Pilar Rodriguez