jueves, 30 de junio de 2016

Textos Ganadores. Reto nº 58: Promesas Incumplidas

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Reto Nº 58 Promesas Incumplidas

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Texto Ganador en Prosa:
(28 puntos)

(Leer comentarios en el grupo Territorio de Escritores)

Su abogado rehusó defenderla ante la imposibilidad de hacerla hablar, el juez determinó su reclusión en una clínica psiquiátrica hasta determinar con exactitud su estado mental.
Habían pasado veinticinco años, entonces Lucía era una joven ilusionada y feliz a punto de casarse, era sábado y al día siguiente había boda, se ultimaban preparativos, las flores, las mesas, la música, todo se celebraría en la fastuosa masía que sus padres poseían en el campo.
Una empleada del servicio salió al jardín en su busca:
-Señorita Lucía, llegó el señor, está en el salón, quiere hablar con usted.

--Dile que salga y nos eche una mano (contestó con su hermosa sonrisa)
-Señorita, el señor insiste, la espera en el salón.

Lucía dejó el ramo que llevaba en las manos sobre una de las mesas y se apresuró hacia la estancia, no habrían pasado treinta minutos cuando se escuchó lo que parecía ser la explosión de un cohete:
-¿Quién ha dado los fuegos de artificio a los niños? (Se escuchó a la madre de Lucía)

--Nadie señora, están guardados bajo llave.
Todo quedó en silencio, cuando de pronto se abrió la puerta del salón que daba al jardín y apareció Lucía, ensangrentada y con el revólver que su padre guardaba en un cajón del escritorio en la mano, no lloraba, su rostro no tenía ninguna expresión, su mirada se perdía en el infinito.
Jamás volvió a salir de su boca una palabra, habían pasado veinticinco años y eran demasiados años sin saber qué había pasado allí aquel día.
Me dirigí a la clínica, la echaba de menos, sin esperanza de que me hablara me conformaba con saber cómo estaba y verla, aunque solo fueran cinco minutos.


Pedí permiso para hablar con ella y me lo dieron y cuál no sería mi sorpresa cuando:
-Lucía, ¿me oyes?

--Sí.
-¿Sigues recordando aquel día?
--Como si fuera ayer.
- Pero, ¿que pasó?
--Vino a decirme que se marchaba, que no habría boda y lo maté.
-¿Por qué lo hiciste?
--Porque le prometí quitarme la vida si me dejaba.
-Perdóname, no lo entiendo.
--¡Mi vida... era él!

Carlos Corredor Cámara



Texto Ganador en Verso:
(26 puntos)



(Leer comentarios en el grupo Territorio de Escritores)

Y es que nunca pretendí
el engaño ni fingí
la pena con que escribí
si te llamaba duquesa.

Porque quisiste, princesa,
que incumpliera mi promesa.
·
Pues al final sucedió
que tanto amor se truncó
y ninguno perdonó,
fuimos cazador y presa.

Porque quisiste, princesa,
que incumpliera mi promesa.

¿Será quizá por tu orgullo
o yo por ser un capullo
que no sabe ser tu arrullo
cuando muerde y cuando besa?

Porque quisiste, princesa,
que incumpliera mi promesa.
·
Mas esta noche soñé
que nunca es tarde si amé
con la sangre que dejé
en tu boca color fresa.

Porque quisiste, princesa,
que incumpliera mi promesa.
·
Por ello vuelvo al camino
que junte en un mismo sino
tu destino y mi destino,
mi caballo y tu calesa.

Porque quisiste, princesa,
que incumpliera mi promesa.


Carlos Corredor Cámara