viernes, 1 de abril de 2016

Textos Ganadores. 47º Reto: Esperanza tiene nombre de mujer


Texto Ganador en Verso:
(49 puntos)

 (Perfil de Facebook)


(Leer comentarios en el grupo Territorio de Escritores)

Esperanza...
en los mares de lona,
entre olas de colores,
de almas rotas...
en espuma de horrores
arena...playa...
huellas de corazones,
con el miedo en la espalda,
frio... hambre...sed... horizonte...


Esperanza...
en la estela que deja...
el hambre de una lágrima,
buscando la comisura 
de una sonrisa
descalza...
tan desnuda y viva...
como esas miradas,
perladas de penas,
en los balcones del alma.


Esperanza...
en el llanto que huye,
entre un coro de lágrimas,
entrañas vacías...
buscando la ubre
que la vida amamanta.


Esperanza...
flor de alivio, 
más allá de las bombas,
detrás de las alambradas,
pétalos marchitos...
decoran las bocas...
promesas... palabras...
senderos de olvido,
fronteras sin alma...
entre hambre y frio,


Tu dolor...su comercio
escondido en falacias,
tu voz... su silencio
voz de dos caras
blanco el pañuelo...
negra el alma,
pero en tu memoria...
el viento es el miedo... 
en la espalda...
aventando tus sueños,
de paz...amor...esperanza... 

Eduardo J. Eguizábal Torre



Texto Ganador en Prosa:
(36 puntos)

 (Perfil de Facebook)


(Leer comentarios en el grupo Territorio de Escritores)
Los rayos del sol se filtraban entre las ramas de aquellos gigantescos árboles, haciendo bonitas figuritas en el suelo, o al menos a Juliet así se lo parecía, mientras paseaba por los caminos de arena y tierra de la alameda, de la mano de su abuelo. Era un día especial. Siempre lo eran los domingos. Un día en el que visitar a sus abuelos, salir a pasear, y comprar esos paquetitos de comida para darles a las palomas que revoloteaban mientras corría y jugaba tras ellas. Aquel día caminaban y picoteaban el suelo alrededor de unos pies ennegrecidos y descalzos. Era un mendigo, aunque por entonces, Juliet no entendía lo que eso significaba. Su mirada estaba cabizbaja, perdida, en algún lugar... Sólo, en ese banco. Sin embargo, las palomas lo acompañaban, incluso algunas se subían junto a él, como si pudieran hablar.
-Abuelo… ¿qué le pasa a ese señor?...
-Pues…que está triste…
-¿Por qué, abuelo?...
-Porque…no puede comprar comida, ni ropa…y…está solo…
-Están las palomas, ellas son sus amigas…
-Sí…lo son…


Juliet no dejaba de observarlo, y andando sigilosa, fue a cercándose a él. Llevaba en su manita esa bolsa de comida. Se puso frente al mendigo, y le ofreció. Cuando su abuelo se dio cuenta, se levantó y fue hacia allí…
-Disculpe…espero que no le haya molestado…
Aquel hombre levantó entonces la mirada. Miró a la niña de grandes tirabuzones que le sonreía, y que le ofrecía aquel paquetito de comida para palomas.
-Oh, no se preocupe… -sonrió el mendigo… -su nieta es un rayito de esperanza…
Cuando volvían a casa, Juliet preguntó a su abuelo…
-Abuelo… ¿qué es un rayito de esperanza?...
-Ay…mi querida Juliet…es aquello que se va perdiendo cuánto más mayores somos…
-Entonces…yo no me haré mayor, y daré mi rayito de esperanza, a todos los señores tristes… 
-Sé que lo harás, mi querida Juliet… No importa lo mayor que te hagas...
-¿Por qué, abuelo?...
-Porque crees en ella… -y cogiendo sus manitas, para abrazarlas y llevarlas a su pecho, continuó diciendo… -porque crees en ti…no dejes nunca de hacerlo, para que otros vean su luz…


Ginebra Blonde